Piedras de juglaría / Minstrelsy stones
En ese sorprendente paraíso natural que es el Principado de Asturias, hay lugares donde todavía, a pesar de los siglos transcurridos, las piedras de los viejos monasterios benedictinos cuentan fantásticas historias, reducidas por la ortodoxia académica a la categoría de simples leyendas, pero que, pese a todo, han acompañado, junto al agradable fuego del hogar en las inclementes noches de invierno, a multitud de generaciones, que, a fuerza de escucharlas con esa pasión que emana de todo lo que tiene que ver con la tierra, han terminado convirtiéndose en una creencia tan arraigada, como el sentimiento del anónimo, pero magistral cantero que las inmortalizó para unas gentes a las que siempre les estuvo vetado el derecho a la educación. Una de las historias más populares, aquella, precisamente, que se remonta a los oscuros tiempos de las primeras dinastías asturianas, es el fatal destino del hijo de Don Pelayo, cuyo nombre, Favila, ha quedado asociado, en la memoria popular, como aq...