lunes, 31 de enero de 2011

Románico de Burgos


Una de las provincias que puede presumir de poseer una extraordinaria calidad en el arte románico desarrollo en sus pueblos y ciudades es, sin duda alguna, la provincia de Burgos. Desde esa increíble zona situada más al norte, y conocida como las Merindades, hasta ésta otra situada en la meseta castellana, un amplio mosaico de ejemplos se despliega a la vista del apasionado del Arte, del turista en general, del historiador o del investigador en particular.
Por desgracia, los diferentes avatares a los que están sujetas, no sólo las regiones, sino también globalmente los países, han jugado un papel preponderante a la hora de que tales monumentos se conserven en mejor o peor estado; en mayor o en menor medida; con mayor o menor amplitud. Bajo el infortunio de ésta última posibilidad, quiero comenzar a presentar en este blog algunos ejemplos que, aunque leves, son, no obstante, significativos y que muchas veces nos pasan por completo desapercibidos porque, en más ocasiones de las que nos damos cuenta, nos dejamos impresionar y guiar por lo aparentemente monumental y olvidamos mirar sitios y lugares que nos parecen más humildes, o cuando poco, menos imponentes.
Generalmente, cuando emprendemos un viaje hacia un lugar determinado, no solemos tener en cuenta que, a lo largo de nuestro desplazamiento, independientemente de la prisa que llevemos, vamos pasando por pequeñas poblaciones que nos pueden parecer más o menos atractivas, sin darnos cuenta, siquiera, de que seguramente hay algún resto, algún detalle o alguna historia que pueden hacer más ameno y sin duda más interesante nuestro viaje, a la vez que nos enseñan un poco más de nuestra Historia.
Por fortuna, eso no ocurrió el pasado mes de agosto, mientras nos desplazábamos a Néstar, una pequeña población palentina situada a unos seis kilómetros de distancia de Aguilar de Campóo, y el no llevar tampoco una prisa excesiva por llegar a destino, nos permitió hacer un alto en algunos pequeños pueblecitos cercanos, situados, podríamos decir, en un radio aproximado de treinta kilómetros de la frontera con Palencia.
Pueblecitos en los que, por los avatares a los que me refería más arriba, no ha sobrevivido en toda su amplitud ese románico original característico de sus templos, pero sí algunos restos o piezas singulares de esa originalidad, que merecen la pena ser observados y estudiados, siquiera haciendo referencia a su existencia e idiosincracia, como prólogo o colofón a lugares más espectaculares, afortunados, y evidentemente conocidos.


video

2 comentarios:

Alkaest dijo...

Para mi, las tierras burgalesas son un prodigio artístico. ¿Por qué?
Muy sencillo, porque a pesar de la enorme cantidad de destrucciones y robos, que se han cometido y cometen, contra su patrimonio artístico, todavía es un paraíso para el amante del arte y la historia.
Como bien dices, no solo en los pueblos conocidos y publicitados, hay de ese arte que tanto nos apasiona, sino que cualquier pueblecito, o aldea, conserva monumentos apreciables. Algunos enteros, otros arruinados, en éste una portada, en aquel un ábside, más allá varios capiteles o canes.

Pero, debemos darnos prisa en visitarlos, y fotografiarlos, porque cada día que pasa las "fuerzas de la oscuridad" roban, o destrozan, o ambas cosas a un tiempo. Y el patrimonio sigue disminuyendo, porque los "siervos del Señor Oscuro" destruyen a mayor velocidad de la empleada, por las "fuerzas de la Luz", en recuperar, restaurar y reconstruir.

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

¿Cómo no estar completamente de acuerdo, si tuve el grato honor y placer de visitar estos lugares en tu compañía?. Cierto es que, de continuar así, será difícil no demostrar al mundo lo bárbaros que en el fondo somos. Esa falta de respeto por nuestro Patrimonio es una cuestión harto preocupante; por desgracia me reafirmo en parte de mis afirmaciones, en cuanto a que, a la hora de reformar, y de cara a la 'galería' y el aprovechamiento, se continúa poniendo especial interés en lo conocido y espectacular y poco se cuida el resto. No tardará mucho, tampoco, en perderse siquiera estas pocas 'reliquias' que, a modo de recordatorio, aún subsisten a duras penas. Un abrazo