miércoles, 23 de marzo de 2011

Rebolledo de la Torre: iglesia de San Julián y Santa Basilisa

En realidad, aún no sé qué me impresionó más de Rebolledo de la Torre: si su imponente inglesia de los siglos XII-XIII, dedicada a los santos Julián y Basilisa, o el espectacular entorno sobre el que se cobija, en el que se advierte, como la espina dorsal de un dragón dormido, la imponente figura de la legendaria Peña Amaya. Aunque rehecha en casi su totalidad, aún se puede adivinar una obra maestra en los elementos sobrevivientes de su galería meridional, aquella en la que el arco principal de acceso al recinto, se ve escoltado por una galería porticada organizada en series de tres y cuatro ventales, las figuras de cuyos capiteles, de meritoria calidad, muestran diversidad de temas y detalles. En ellos, se alternan figuras humanas, seres fantásticos, característicos de la mitología y el bestiario medieval, y motivos vegetales y serpentiformes...



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4 comentarios:

Alkaest dijo...

¿Qué importante templo existió aquí, para poseer tal galería porticada? Porque el templo actual no tiene nada que ver con ella, es muy posterior. Hay estudiosos, incluso, que sostienen la teoría de que la galería no pertenece a este templo, sino que fue traída aquí de otro lugar no lejano, cuyo templo se arruinó.

En definitiva, este lugar, como muchos enclaves románicos, auna belleza y misterio a partes iguales.
Muchas veces lo hemos visitado, pero en cada ocasión hemos descubierto algún pequeño detalle que, a pesar de nuestras exahustivas pesquisas, se nos ha escapado de la visita anterior.

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

En realidad, no sé qué decir; el lugar en sí ya constituye todo un enigma que, como bien dices, aúna misterio y belleza. Me resulta difícil pensar que no quede testimonio, por débil que sea, que aclare algún aspecto de este templo. Imagino que, si fuera cierto que esa galería fue 'trasplantada' de otro lugar, quedarían testimonios, incluso leyendas (si dicho traslado se hubiera producido en época medieval). Sin duda lo que quedó o lo que se trasladó, habla quizás por sí mismo de un taller de gran calidad, a juzgar por el maravilloso trabajo que, cuando lo observas, te resulta curiosamente 'familiar'. Quizás la línea de investigación pudiera realizarse a partir de aquí. Fue una lástima que no pudiéramos ver su interior, porque posiblemente hubiera también alguna clave. Un abrazo

Roberto dijo...

En verano de 2007 visité esa iglesia y tuve la suerte de verla también por dentro. El entorno, como casi siempre que hablamos de arquitectura románica, es espectacular.

Saludos.

juancar347 dijo...

Ahí, Roberto, me sacas ventaja. Tendré que intentarlo otra vez en el futuro. En realidad, cuando llegamos estaban dando misa con la puerta abierta y no pareció sentarles muy bien que andara gente por allí paseando y hablando. En fin, otra vez será. Saludos