miércoles, 3 de febrero de 2010

El claustro románico de la Concatedral de San Pedro

'El simbolismo románico no iba destinado a los profanos, sino a los iniciados, que eran sus artífices y sus beneficiarios. Lo que vieran los demás, meras formas piadosas o enrevesadas fantasmagorías caprichosas o incluso, a veces, peligrosamente inclinadas al pecado o a la herejía -recuérdese el erotismo flagrante de muchas figuras del románico de Cantabria-, no tenían por qué explicarlo ni justificarlo ante nadie, porque formaba parte de su secreto, del secreto celosamente guardado por aquella selectisima casta de monjes que ya no buscaba la trascendencia, porque estaban convencidos de estar inmersos en ella'.
[Juan García Atienza: 'Monjes y monasterios españoles en la Edad Media', Ediciones Temas de Hoy, S.A., 1994]

*******

-




4 comentarios:

Iconos dijo...

Juan Carlos: me he sentido como si fuera niña y entrara en una enorme tienda de juguetes. ¿Hacia dónde centrar primero la mirada? ¿Hacia los capiteles, las pinturas o las marcas de cantero?. Como si lo quisiera absorber todo a la vez!! Y ya que pasaba por aquí te pregunto: ¿todos los capiteles son de la misma época?.

La cita con la que abres tu comentario, muy bella por cierto, creo que se puede hacer extensiva a casi todas las épocas históricas, no sólo a la Edad Media.Una obra de arte tiene o debe tener muchas lecturas, desde la más simple basada en "me gusta" o no, es decir, pura belleza, hasta el análisis de su contenido simbólico, con multitud de variantes intermedias.
Quizá, en mi opinión, el arte se "democratiza" un poco, y no siempre, a partir del siglo XX. Un abrazo.

juancar347 dijo...

Hola, Iconos. Es difícil realmente concentrar la atención en na sola cosa, porque hay numerosos elementos de diferente naturaleza que lo impiden. Si bien es cierto que estos se pueden clasificar en diferentes épocas, los capiteles creo que pertenecen todos a la misma; es decir, siglos XII-XIII. Los restos de pinturas -una Adoración- son posteriores, probablemente del XV-XVI. Coincido contigo en que una obra de arte debe tener varias lecturas, y el románico, como dice Atienza, resumiendo, eras para todos, pero dirigido tan sólo a unos pocos. Un abrazo

Alkaest dijo...

La de veces que hemos visitado, investigado, reconocido, estudiado, o simplemente paseado por placer, ese claustro.
Y todavía, en cada nueva ocasión, encontramos una figurita, una marca de cantero, una "señal", que en ocasiones anteriores nos había pasado desapercibida.
En cada revisita y repaso, cuando creíamos tener "todas" las fotos, nos sorprenden imágenes nuevas que todavía no hemos "cazado". ¿Estará ahí, una parte del seceto, de la atracción, que nos produce este "arte"?

El mensaje, o los mensajes del románico, son tan complejos y, a veces, enrevesados, y nuestra ansia de atraparlos es tan grande, que solemos mirar con demasiado apresuramiento, y se nos escapan por el rabillo del ojo algunas de las señales más significativas.

Hay que aprender, de nuevo, a mirar el románico. La mejor forma de encontrar algo esencial es no buscar nada en particular...

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

Totalmente de acuerdo, Maese Alkaest. Han sido varias, también, las ocasiones que he deambulado por este claustro, semi-hipnotizado por tanta información como contiene y siempre, créelo, siempre he vuelto a casa con la sensación de que me dejaba muchas cosas aún por vislumbrar, por descubrir. Ahora que han terminado las Edades del Hombre, seguro que cuando vuelva habrá más detalles que captar. Y por supuesto, si necesitas alguna foto para completar archivo, no hace falta que te diga que mi archivo está a tu completa disposición. Un abrazo