domingo, 22 de enero de 2012

San Pedro de Echano: ¿una sinfonía musical?




La iglesia de San Pedro de Echano, es un completo enigma. Un enigma sobre el que rondan numerosas teorías, entre las que no se descartan aquéllas que ven en su situación e impronta, la sombra, escurridiza pero alargada, de unos freires que fueron condenados por herejía a principios del siglo XIV: los templarios. El paganismo anexo a sus representaciones ornamentales, y en especial a las curiosas referencias que acompañan al extraordinario banquete representado en las arquivoltas de su portada principal, ayudan, en gran medida, a que lo hipotético y lo fantástico se alíen en ese afán tan humana de intentar desentrañar los significados ocultos de algo que, en definitiva, bien se podría decir que nos supera.

De un tiempo a ésta parte, en algunos ámbitos culturales, se viene especulando, con cierta insistencia, con la hipótesis, no sólo de que San Pedro de Echano constituye un complejo y sofisticado observatorio astronómico -como algunos tildan, así mismo, a la cercana iglesia de planta octogonal de Santa María de Eunate-, sino también, que su famosa portada representa, en realidad, una sinfonía musical, inédita hasta nuestros días. Tal es la opinión de don Francisco Porras, Musicólogo, Doctor en Arte y Catedrático de Música, consignada en una revista de ámbito nacional y tirada bimestral, cuyas referencias adjunto por si alguien está interesado en profundizar en el tema (1).

Según don Francisco, en líneas generales, el tan traído y llevado banquete de los locos de San Pedro de Echano tendría unas reminiscencias de índole netamente celtas, que representarían una Lugnasad; o lo que es lo mismo, una reunión de bardos. Y la melodía, ejecutada con diversos instrumentos de viento y percusión, conformaría, en esencia, una composición gaélica. La teoría se ve apoyada por el Círculo Románico, en un segundo artículo aparecido en el número siguiente de la revista refenciada.

Yo ni quito ni pongo; en primer lugar, porque mis conocimientos musicales no me permiten juzgar con la suficiente seguridad lo acertado o equivocado de dicha teoría. Y en segundo lugar, porque la asociación románico-música es algo que ya se viene constatando desde hace muchos años, independientemente de que las iglesias románicas sean unas estupendas cajas de resonancia, como todos sabemos. Esto me trae a la memoria, cierto artículo de Mercedes Castellanos, publicado en los años ochenta en la revista Mundo Desconocido, donde ya se ofrecía una teoría similar con respecto al claustro del monasterio de Ripoll.

Cierto es, por otra parte, que esta línea de pensamiento formó parte de las explicaciones que tan gentilmente nos ofreció don Javier Inchusta -pido perdón si yerro en el apellido-, quien, amable y pacientemente nos proporcionó el acceso a la iglesia ésta pasada Semana Santa, permaneciendo con nosotros el tiempo suficiente para hacernos partícipes de sus conclusiones, no sólo con referencia a la música o la astronomía que pudieran estar presentes, sino también en el carácter evangelizador del simbolismo subyacente en el resto de elementos.

Aunque sin arte ni parte, aquí lo expongo, procurando ser lo más objetivo posible, esperando que el visionado del vídeo con el que se acompaña la presente entrada, sirva, al menos, para que quienes lo visionen, tengan algunos puntos más de referencia para sacar sus propias conclusiones.









video


(1) Revista Medieval, nº39, Francisco Porras: 'La música en Echano', 2011, páginas 36-45.

4 comentarios:

Alkaest dijo...

No te digo yo que no, no te lo digo, porque aunque suene "a música celestial", esa portada tiene su melodía oculta.
Recuerda lo que escribió R. Alarcón en "la huella de los Templarios", pp.57 a 64, referido a cierta tradición ancestral sobre unos monjes de Echano y una fiesta-ritual con resabios paganos ¿célticos? que allí celebraban, la "Procesión de los Gallos"...

Sobre el tema del simbolismo musical, en el románico, hay un texto bastante espeso, "El origen musical de los animales-símbolos en la mitología y la escultura antiguas", de Marius Schneider, publicado en 1946, donde han bebido todos los que posteriormente han tratado el tema.
Muchos de ellos, ciertamente, han bebido de más, algunos se han embriagado y otros han tenido delirum tremens...

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

No es que no recuerde lo que escribió Alarcón con referencia a Echano y la curiosa fiesta-ritual que describe con pelos y señales, sino que la tengo muy en mente.
Precisamente, y si no me falla la memoria, el artículo que cito de Mercedes Castellanos, escrito allá por finales de los setenta, principios de los ochenta, se basaba precisamente en los estudios del profesor Schneider. Y es cierto, como suele ocurrir, que a veces se bebe demasiado de las fuentes. Ahora bien, en el mundo de la interpretación, creo que hay un amplio margen para teorizar, aunque la mesura debería ser también una constante. Un abrazo

Anónimo dijo...

Respetando a R Alarcón y toda la mitología sobre los Templarios, no hay ningún documento, ni huella de que los Templarios estuvieran en Etxano, ni en Eunate. Las conjeturas e hipótesis son muy fáciles de formular, pero muy difíciles de demostrar.
De banquete de locos, nada de nada, me inclino mucho más por la argumentada exposición de la celebración de las Keldaes Januarie .

juancar347 dijo...

Estimado/a anónimo/a: agradezco la corrección con que ha hecho su comentario, independientemente de que esté o no de acuerdo con lo que se dice en la entrada y ponga en duda, muy respetuosamente, las afirmaciones del señor Alarcón. Como bien dice, las hipótesis son difíciles de demostrar, por eso son hipótesis y creo, sin ánimo de ofenderle, que todos tenemos nuestro derecho a interpretar o dar nuestro punto de vista, y por tanto, también a equivocarnos. Posiblemente, en el caso de Etxano y Eunate, nunca se llegue a demostrar, sin documentos que lo confirmen, su posible origen templario. Y reconozco, así mismo, que cada día cobra más peso la teoría sepulcrista; pero también le digo una cosa: sepulcristas y templarios tuvieron unos lazos muy estrechos, y en muchos sitios estuvieron juntos. No sé si fue así en Etxano, pero sí en Eunate.
Por otra parte, no me parece mala su interpretación acerca de las Kalendas Januari; podría ser, ¿por qué no?. Pero reconocerá, también, que el románico y su simbolismo, se prestan a numerosas interpretaciones, porque independientemente de que el cantero esculpía muchas veces según patrones marcados, también, en muchas ocasiones, ponía su particular punto de vista, lo cual también le estaba permitido, siempre y cuando no alterara en demasía el orden establecido. El tema del banquete ritual, se pueda o no aplicar aquí a Etxano, tampoco es un tema ajeno al románico. Un buen ejemplo, lo tiene Vd. en la portada principal de la iglesia de Santa María, en Uncastillo (Aragón). Y ya que cita las Kalendas Januari, ¿por qué no hacer referencia también, a otra fiesta ritual muy celebrada en la Edad Media, como era aquella denominada Risus Pascalis?. Sea como sea, le repito que agradezco y valoro su comentario.
Un cordial saludo,