E sta finca, propiedad de la familia Marichalar, abre sus puertas al pueblo -previa invitación, y cumpliendo con una tradición ancestral- todos los años en junio, coincidiendo con la festividad de San Antonio Abad. Suele ser el párroco de Garray -desde hace muchos años, don Carmelo Enciso Herrero, Abad de San Saturio y recientemente designado Delegado de Cofradías y Hermandades- quien oficia la ceremonia en una pequeña ermita que, denominada, como no podía ser menos, de San Antonio, se eleva sobre un pequeño altozano en lo que, también en tiempos, constituían parte del lugar donde se ubicaba la mítica ciudad de Numancia, reducida a cenizas por las legiones romanas de Escipión el Africano, después de años de épica resistencia. D e hecho, en la pradera donde se celebra el ágape, después de oficiada la ceremonia, aún pueden observarse numerosos restos numantinos en forma de columnas, de las cuales, algunas permanecen obstinadamente en pie y otras, hace tiempo humilladas contra el suelo, c...
'No se puede desligar Abamia de Covadonga en el hecho histórico del principio de la reconquista; es el mismo pedazo de terreno donde empezó la lucha que tuvo fin en 1492 ante los muros de Granada. La que llamaron las crónicas romanceadas, Belapmio; la Albendense, Abelamio; el prelado de Salamanca, Belamio; el Padre Mariana, Velaniense; Morales, Pamia; y el jesuita Carballo, Velamio y hoy Abamia, nombre metamorfoseado en el suceder de los tiempos, corrompido por el pueblo o modificado por inhábiles copistas, ha sido fortaleza antes de la monarquía asturiana; mansión real y sepultura de D. Pelayo; monasterio de monjes benedictinos en el año 737, según testifica el P. Yepes y cárcel en 702 de Alfonso II el Casto, destronado por los magnates y restituido al trono por fieles vasallos, acontecimiento que sirviera a nuestro poeta Zorrilla para acción dramática de una de sus literarias joyas...' (1). C omo en el caso de la iglesia de Santa María de Villaverde, las restauracion...
S i bien las referencias románicas resultan poco menos que inexistentes en Barbadillo del Mercado, éstas, en cierta manera, se suplen con la pervivencia, a las afueras del pueblo, de un pequeño templo, de probables y austeros orígenes visigóticos: la ermita de San Juan Bautista. En efecto, se localiza ésta una vez dejado atrás el viejo puente romano que se alza sobre el río Pedroso -denominado, del Canto-, siendo uno de los motivos de atención, su relativo aislamiento. L a falta de ornamentación, no obstante, se ve compensada, en parte, por los interesantes graffiti de peregrino , en los que se observa una intencionalidad evidente, referida a las cruces de tipo monxoi y patriarcales (1) que, unidas a la curiosa presencia de una cruz patada -encerrada dentro de un círculo y en la que todavía se observan señales de pintura roja- inducen a plantearse la posibilidad de la presencia, en tiempos, de una orden de caballería medieval de la que apenas se conservan documentos históricos en la...
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